Por Mayra Bayas
@maybayas

“El mundo precisa más ideas”

Baccetti presente con Carlos y Darío

El reconocido publicista dialogó con Markka® sobre la llegada de su nueva agencia y los proyectos de expansión regional.

baccettu

Un llamativo tuit con una foto de un tatuaje, captó mi atención de inmediato. Cuando lo observé detenidamente.. me di cuenta que el mensaje de Carlos Baccetti era muy claro: “agencia nueva, tatoo nuevo”. Sí, el reconocido creativo, quien revolucionó la publicidad argentina en la década de los 90, estaba posteando en su cuenta Twitter el nacimiento de su agencia: Carlos y Darío.

El creador de “La llama que llama”, dialogó en exclusiva desde Buenos Aires con Markka®. Nos habla sobre el nuevo proyecto que nace junto a Darío Straschnoy, también comparte sus experiencias a lo largo de estos años. Además, nos recuerda que la publicidad “es un juego de ideas y el mundo precisa más ideas”.

¿Cómo nace Carlos y Darío?

Este proyecto nació de casualidad, como nacen los amores, algo inesperado. Darío (Straschnoy) y yo estábamos en proyectos distintos; cierto día nos cruzamos en un restaurante, nos miramos, nos reconocimos y nos pusimos a trabajar en la idea de una nueva agencia de publicidad. Desde el inicio coincidimos en que debería tener características propias y únicas; coincidíamos en un montón de cosas que tienen que ver con el estilo, la manera de atender a un cliente, el tono de la comunicación, etcétera. Así que desde ese momento arrancamos con Carlos y Darío.

 ¿Qué la diferencia del resto de agencias que encontramos en la actualidad?

La diferencia es que Darío es una persona del negocio, tiene relaciones con sus clientes de largo tiempo, es un generador de vínculos, un generador de amistades, cosa que no es común hoy entre las agencias de publicidad.  Yo tengo una visión de comunicación  distinta al resto, entonces nos sentamos con la finalidad de hacer una agencia que no sea un emprendimiento para hacer una o dos cosas para un cliente, sino que tenga la capacidad de generar vínculos emocionales a largo plazo. Todo lo contrario a lo que hoy es una red o una cadena de agencias, Carlos y Darío nace independientemente para tener una relación especial con quienes confían en ella.

Darío ocupaba un cargo muy importante en una red como Young & Rubicam, ¿qué lo hizo unirse a ti como socio?

Me imagino que él sabe quien soy en la publicidad. Sobre todo en la década de los 90, la dupla Agulla & Baccetti  fue muy exitosa y seguramente eso lo hizo pensar en mí para abrirse una agencia. ¡Ojalá haya sido eso!.

 ¿Qué va a pasar  con Almirante, tu otra agencia?

Va a ser absorbida por la agencia nueva, tanto los clientes como la gente que está ahí. Vamos a cerrar y a transformarnos en esta nueva que es Carlos y Darío.

¿Piensas volver a la publicidad política?

No, la verdad es que por ahora la agencia está más puesta en los clientes comerciales que en la política. Y no descartó que si alguien de política empieza a llamarnos y es atractivo lo podamos ayudar. Pero la finalidad hoy no es esa, si surge será en su momento y analizaremos si vale la pena o no.

¿Qué circunstancias, de las agencias tradicionales, no quisieras que se repitan en Carlos y Darío?

Yo siento que las agencias, en general,  han perdido la manera divertida de trabajar que se sentía en los inicios de la publicidad. Te hablo de los años 90, cuando la agencia era un lugar donde nos juntábamos a trabajar y se pasaba bien, había mucha amistad y se daban esas acciones que nos llenaban el alma y el espíritu. Hoy es diferente, veo gente trabajando de manera que no hay tanta diversión, o solamente lo hacen por completar el horario. Yo no quiero tener una agencia, me gustaría armar un evento. El mundo hoy no precisa otra agencia de publicidad, el mundo precisa ideas y las ideas tienen que ser de las puertas para afuera y de las puertas para adentro.

Tú hablas mucho del humor y de relajarse, ¿esa es tu premisa al momento de hacer publicidad?

Me parece que eso no es una posición que tengo frente al trabajo, eso para mí es una manera de trabajar. Una buena campaña solamente puede surgir de un grupo relajado y divertido que sabe que lo está haciendo es una tontería, la tontería de la publicidad, en donde nosotros no estamos resolviendo los problemas de la cura contra el sida o contra el cáncer, nosotros estamos haciendo avisos. Entonces, lo que menos quiero es que la gente de la agencia se llene de cosas negativas que lo va a transmitir a la hora de hacer un aviso. Lo relajado y divertido nos hace mejores comunicadores. Mira, la campaña de “La llama que llama”, que fue muy exitosa, solamente pudo haber salido de un grupo muy relajado y divertido, sino es imposible.

¿Cómo ha cambiado la comunicación con el ingreso del medio digital?

Indudablemente el consumidor ha cambiado. Yo tengo un hijo de 15 años que no ve la televisión, solamente opera desde su celular y la computadora, que necesita estar posteando todo el día. Hay una frase que dice “cuando un chico le dice a un amigo que tome una Pepsi, no es porque quiere a Pepsi, sino porque quiere a su amigo”. Entonces, lo que hay que hacer hoy es provocar que hablen de la marca, y la televisión para mí perdió el papel más importante que es la credibilidad. Lo digital es un mundo completamente distinto y eso cambia el negocio por completo: ahora los anuncios se hacen diarios o por semana, hay que subirlos  y permitir que la gente se exprese, esto no tiene nada que ver con la publicidad que hacíamos ayer.

¿Cuál es tu opinión de los festivales de publicidad?

Yo no soy adicto a los festivales, me parece que es un juego de chicos tontos, donde unos pocos han visto el negocio y han abusado de el. No me considero bueno o malo porque alguien, que no conozco, decide si mi trabajo lleva un León o no lleva un León. He sido premiado con avisos muy malos y no me han premiado avisos muy buenos, los premios no son absolutamente nada, no tienen importancia ni relevancia para la función de mi trabajo. Se paga para inscribir piezas, lo cual es una locura, todo el mundo trabaja para ganar y las agencias pagan para que otros jurados premien. Sin embargo, una agencia es considerada buena según los premios que ganó.

Yo he sido jurado en casi todos los festivales y he visto a los europeos como “matan” a los latinos y he visto al americano “matando” al europeo. Incluso, he visto como colegas del propio país “matan” las ideas de sus compañeros por envidia o miseria humana.

La verdad es que poco me interesa el mundo de los premios, no les pongo atención. Si fuera por mí, no inscribiría nada, pero los creativos que trabajan conmigo lo harán.

¿Tienen planes de expansión regional con Carlos y Darío?

Sí, va a ser la primera red de agencia latinoamericana independiente de una gran red. Lo ideal para nosotros sería ubicar pequeñas oficinas en varios países e ir creciendo con nuestro trabajo.

¿Cómo piensas que ha cambiado la publicidad en los últimos años?

Yo creo que no ha cambiado mucho, hay una cosa que sigue mandando a través de los años y es la idea. Una buena idea sigue siendo aplaudida y abrazada, tanto por el cliente que la compra como por la gente que la disfruta en la pantalla. Pueden haber cambiado los medios o el público, pero cuando vos pones una buena idea en la red, destaca. La verdad es que desde que empecé, entendí que esto es un juego de ideas, que los clientes las compran sin importar de donde vienen, el público cuando ve algo que le gusta lo reconoce. El mundo precisa más ideas.

Y la última… ¿tu selección favorita para ganar el Mundial?

Brasil….. lo digo porque sé que estás esperando que diga Argentina (risas).

@MayBayas